5/11/06
Lo que a mi te pasa con algunos seres es que sentimos, además de cosquillas en la panza, zapatazos en la cuchara, pataleos entre los dedos, lucha de personalidades, desquicios comunes y corrientes, desquicios completamente nuevos, ajenos, ermitaños.
Sienta como los brazos tratan de salírsenos de los hombros, de los codos. Pretendo, simula, corroe, nos observo, arguya, incisivo argüimos, tremebundo y marabunta corriendo, valerosía corrosiva… pero espero puré… puro fracaso como enfrascar los triunfos olvidar Olivares, olvidar porque para que mientras menos se sea, seseará igual…
18/09/06
Huís de un excombatiente de la Guerra del Chaco que habita un asilo sobre la calle Jejuí. Si habla, huís pero escuchás. Aguantá, antes de seguir en esa tarea: Divididos, la canción se llama Pestaña de Camello.
¿Por qué carajo musicalizar una huída? El carajo es un puesto de vigía, y alguien que huye suele mirar hacia atrás.
Pensás en la sed, en las pestañas duras y canosas de ese camello, de uno que observa en el desierto sin moverse, ni el desierto se mueve ni él. Ahí no hay río, flujo: la tenían fácil los personajes de Conrad, Herzog y Ford Coppola: la óptica se movía; permanecía en esencia la misma cosa, el horror, el horror, sí, sí, bueno, ¡e pur se muove!
Al igual que esos otros “cientos de dromedarios en un desierto quieto”[1], nuestro combatiente traga su saliva imaginaria. Tiene su miedo bien amordazado y eso le deja alucinar sobre la tierra en guerra. Es un soldado paraguayo dentro de ellas, la guerra y la tierra, no con el rostro demencial de Klaus/Kinski, sino con otra cosa que es sorda y sonora. Cerca de ahí, un cebú sagua’a alguna vez premiado en la Expo y con el ojo de un camello incrustado en la joroba espía de vez en cuando entre la maleza. En la madrugada caga y enseguida orina sobre su mierda: crecen los hongos para el soldado paraguayo. Para el soldado boliviano. Incluso para la heroica bolicuñá comando que se viste de hombre y deja escrito su nombre con cuchillo en los parajes más jodidos en su solitario patrullaje alucinado. Se hace llamar Víctor Ustarez. (más…)
1/08/06
Si faltan letras o palabras completas usando tu sentido interpreta canciones y ahuyenta es por ádicamente inenanitos. Ahora yo que no soy yo siempre, y que vuelvo a caer una y otra vez en mi mismo al repetirme, tirme, me( )tir abogo por la compañía del deshaucio y del indivo.
Exqueperimento. No me gusta, me gasto… abrumo y fumo, siempre por el humo, ya ni idea de efectos… constancia del vacío, constancia del pedazo de carne al asador, asadores asados, haz dos cosas a la vez pero no tropieces comiendo chicle, emancipamela, esgrimísgamela, algorritmea con los nudillos dentro de una taza de café que hace frío y recalcina el te dentro de un plato de borí vorí verá?
9/06/06
a la madre que perdí… (o que nunca tuve)
No lo puedo creer…
pasaron tanto años,
y Hoy me di cuenta:
no te olvidé.
Hoy escuché tu Nombre
y retumbó
en todo mi cuerpo,
mi corazón y mi ser.
¡Quiero gritar!, pero no puedo…
¡Quiero llorar!, pero no puedo…
Me odio,
te odio… pero ¡te quiero!
Había sido que todavía te quiero,
te quiero tanto, tanto, tanto…
Ya no tengo palabras para describirlo,
por eso te escribo:
Una vez te amé,
hoy te amo (no lo recordaba) y lo haré
hoy, mañana y
siempre.
PS: tengo un nudo en la garganta…, pero ya no puedo hablarte, por eso te escribo (aunque sé que nunca leerás estas cortas líneas…) estas líneas que fueron escritas en tu Nombre y con todo el amor y afecto que se puede tener a una persona que me dio tanto y tan poco a la vez.
22/05/06

Falta algo grande, inmenso. Hay un espacio vacío en cada conversación, en cada actividad, siempre y todos los días; como si faltara el azúcar en la bebida, una rueda en el auto, la cereza en la torta.
Le falta el mango a la sartén, eso es. Entonces tenemos una comida perfectamente preparada, pero la terrible imposibilidad de disfrutarla. ¿Cómo pasar la comida (perfectamente preparada) desde la sartén hasta nuestros adentros? No se puede.
Pero apenas solucionamos esto, el tráfico, las calles de siempre, cualquier hoja de árbol, adquieren la notable capacidad de transformarse en vicarios de la belleza de la vida. De repente las cosas se hacen más importantes, hay planes. La cosa encaja como tuerca en maquinaria y rebobinamos para encontrarnos con la sorpresa de que la bebida ya tiene azucar, el auto recobró la rueda y la torta está empapada en cereza. El mundo se hace intrascendentemente perfecto en el momento justo en que vos aparecés.
15/04/06

Muchos son los recuerdos que tengo de la TV cuando solo teníamos dos canales y con mal tiempo una repetidora de Formosa, no cuadra aquí pero no puedo dejar de mencionar el “telemando”, macabro dispositivo precursor -en mi casa- del moderno control remoto y manufacturado por mi papá con la pata de una muñeca estilo Barbie y una tacuarita. Años inocentes en los que con la complicidad de la nona me quedaba despierta hasta “tarde” para ver, después del anuncio de Kubito -el de la hora exacta y el del horario de protección al menor, post Hora 20- dramas lejanos y fabulescos como los de Dinastía, Falcon Crest, Twin Picks y otras “tragedias” que no comprendía mucho y menos mal. Ahora me pregunto que habrá estado pensando la nona? Era yo muy cargosa y la ganaba por cansancio? No recuerdo, más bien supongo que no sabía decirme que no.
De esas épicas familiares yankies mejor ni hablar, quedaron enterradas supongo en el cajón de las cosas que no se admiten haber visto, cuando ya se usa lentes y se rodea una de lo que se supone es un cacho de profunda intelectualidá.
Otro programa del que no pienso renegar presentaba a un sujeto que llegaba trajeado con corbata moñito, como la de mi nono pero blanca, pero en patines y con un flequillo alocado, reventándose contra el escritorio desde el que hacía sus monólogos que por supuesto, no entendía mucho pero era el tipo tan peculiar y gracioso que no importaba.
Para los que crecieron y comprendieron y quieren volver a esos monólogos… está Mi querido Tato
Buen provecho vermouth con papas fritas y…¡Good Show!
11/04/06

La película “En la ciudad” del catalongués Cesc Gay c’est fantastic. Hace mucho yaqueyó no veia tele, hacía másque no véia na peli, llel domingo rompí (ko) con eso. Y es que hay que verla, pa mirarse auno mismo, pa ensimismarse, pa enmimismarme la miré…
¿Qué tanto podría decir para no caer nesos lugares comunes en los que se cae siempre que se camina con los ojos vendados?
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10/04/06

Guillermo Isidoro Larregui Ugarte, original de Pamplona y llegado a la ciudad de Buenos Aires en el año 1900. El vasco de la carretilla. (más…)
3/04/06
En Con la frente marchita Joaquín Sabina canta “no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió”. Se puede decir que cuando personas demasiado jóvenes para añorar cierta filosofía o un estilo estético de expresión se siente atraído por algo por lo que es -de cierta forma imposible sentir nostalgia-, esto supera al revival, al encantamiento del retro, etc. De cierta manera Sabina tiene razón, (más…)
3/04/06
Cosa rara y casi perfecta porque después de inventar desmanes, programar inverosimilitudes y desperdigar todo lo políticamente correcto por el barrio, hay que salir a buscar algo por los puntos suspensivos geográficos que circundean nuestro hogarcillo. Generalmente no se encuentra nada, pero siempre se agradece por el espacio… y por las estrellas. (más…)
4/01/06
Instrucciones para comer un caramelo

En el fondo de la garganta conversando con las amígdalas y la campanilla está la sed. Usted la siente y el imperativo, la urgencia, la desesperación. Pero la próxima estación está a media hora de su constante posición geográfica. No se desespere, recuerde que en el bolsillo ha quedado un paquetito de caramelos de mentol. (más…)