.: imaginera :.

16/04/08

Largo artijo y marisupio al sol.

Publicado por Occipeto Exopilo en Cuentos

Quise ser lagartija desde que alguien, mientras yo de leche, dijo que las lagartijas al sol. Quiero ser un tomador de sol, un sòlico, un borracho de sol, un tomador compulsivo y adyacente de sol, bebedor de soles, de cervezas, fumador de cosas, quemador de bulbo, fumador de cera, barredor de horas, balbuceador obstinado. Fumador de almas, esfumador de malas costumbres, habituarme, habitarte consumador de incumplimientos, apoderado de poderes, apoderarme de irresponsabilidades, hacerme responsable del malhàbito, consumidor de faustos, deudas. Atosigador de soledades femeninas, equilibrio de desencuentros, buscador de objetos inùtiles, utilizador de sinsentidos, recopilador de malas ideas, compilador de males ajenos, quejumbroso, ajeno. Un ajeno sordo, obtuso.

Ser un acto, o casi un ser humano, que no se me acabe el amor.

Necesito una pausa larga en el respirar, ahogo orgasmo uno dos once segundos, tercero, suspiro. Ahuyento el hipo, lo persigo con arco y flecha, con arco y red, con red y harpòn, con harapos y correr veintitrès metros planos, trece con obstrucciones, siete en bicicleta, dos en la carrocerìa de un vehìculo, cuatro cuadrados en un globo aerostàtico, circular el orbe, circunvalar la recta. Planear, cumplir con lo tàcito, faltar, ausentarme, ser una hache espanhola, ni ge-ene, ni ene-ache, no la tengo. Dièresis lingüìstica, la lengua en reposo, los pies en salmuera, no cumplir.

O cumplir, tal vez, a destiempo, atrasado, en mala forma, con panza, pena y gloria, ilegible, incombustible, electo, inhabitable, abominable, vulnerable, vulcànico, desatinado. Que todo, excepto yo, lo correcto. Satisfacer, hacer, estar o ser satisfecho, ser o parecer descripciòn, yacer sobre tu cuerpo, como al sol… sobre el sol, bemol.

Me encantarìa parecerme a este cigarrillo gordo, tener panza, comerme unas mariposas, mientras tu las unhas, cultivarme una sandìa, una enredadera de sandìas; una mariposa. Que la panza me sea zeta, ese, marsupio, canguro. Saltar de un punto a otro, teletransportarme, leer entre lìnea y lìnea, ser un medio, un transporte, comunicaciòn, un grito, moverte.

Escucharte con oìdos en la yema de los dedos, escucharte latir el sexo, que el corazòn me lata, las mariposas, marsupio, el corazòn que lata, fuerte como un pedazo de aluminio, que me indigeste, vomitar mariposas. Desenamorarme, enredarme, ser la red, un ruedo, rodar. Reposar en tu pelo, ser como un piojo para morarte la cabeza, convertirme en una idea, desaparecer, hacerme turbante culebra en tu cabeza, estar turbado, meduso, estar turbado mas no turbarte, o sì. Permanecer, ser de mi, mecerme, en tu cabeza, una idea, de un rincòn al otro, turbante, piojo, hamaca columpio columpiarme.

Ser un pato, comer naranja. Ser salmòn, comer comer, salpicotear, picotear pato, saltando, una pata, ponerme pimienta, arroparme con sal, saltear un par de versos, saltearme en una sartèn, quemarme en aceite la planta de los pies, en una sartèn. Ser tan tierno, a la naranja, aletear, nadar, aletearte, vos.

Tomar un hombre maduro, arrancarlo del àrbol, a punto de caer, que lo parta un parto, convertirlo en fruta mordida, que no se pudra, traer el muèrdago, adobar la mandrògina, descuidar la madriguera, el marsupio, la zeta. Olvidar lo indispensable, robarle yerba a la despensa, amanecer coreano, hablar japonès, vivir en tu barrio, saber a dondequeda, potenciar el sabor vendando los ojos, vendièndome un mapa mentiroso, saber, pero descansar, al sol.

Solìa salir, samor samor, conjugar verbos irregulares, parecer una excepciòn, ser un irrègulo, fui la regla. Vi una pelìcula, me convertì en televisor, te adiestrè, te hiciste adicta a mi panza. Te proyectè una imagen, valìa, yo, màs que mil palabras, me busquè en un libro, contaste del uno al mil, y repetìas, repetìas… toda antonomasia!, y zas!, me perdì. Me mirabas atenta, absorta, la panza, me viste la sandìa, me envidiaste la enredadera, echaste en falta dos o tres orugas, le gritaste a los gusanos, contaste hasta mil, y repetìas… otra vez.

Pude ser un poco viejo. Uno viejo y cascarrabias, uno whisky, uno tailandès. Mal oler y no a tailandès. Oler mal y tener problemas nasales, esnifar anilina, oler a colores, medicina, a tailandès y pintar de azul tus ojos azules. Acabarte la boca, admirar el retrato, cogerte con oidos, que te coman los colores las entranhas, que tus entranhas sean comidas por los colores, que los colores a tus entranhas se coman, que se coman entre sì, que coman coman coma, entre palabra y palabra punto al instante.

Es que soy un poco foca de voz profunda. Es que eres un poco color de mi sexo, es que soy perpendicular, transversal, al tuyo. Es que tambièn tù eres un poco foca, con mariposas devora entranhas, entranhas cabeza de mariposa, colores come colores coma punto aparte.

Me convierto en sandìa, rama enredadera. Me convierto en cuerda vocal, te vibro adentro, florezco. Florecerte zanahoria, entrar en tu boca de conejo, como diente de ajo, alcachofa, huelo mal, se bien, hueles rico, sabes como sabes, como color calor marisupio, y yo, largo artijo al sol.

7/02/08

Culebras al otro lado del lado…

Publicado por Occipeto Exopilo en Cuentos

Culebra come conejos! - http://germanh.blogspot.com

Yo tenia una en Sajonia. Una culebra, en Sajonia. Cuando me mudé a compartir techo con los adolescentes hijos de mi hermana, mi perra se la comió, la casa un caos. La perra, en celo, una noche escapó.

Fue hallada por un cliente de los jovenzuelos, vendedores compulsivos de periódicos de tirada popular y dependientes ocasionales de una cabina telefónica. El cliente, de ambos servicios, advirtió: “este can tiene un reptil ofídio en sus entrañas… ¿asumirán la responsabilidad?”.

Los niños, asustados, me consultaron. Confesé lo sucedido… Desde entonces la extraño, recuerdo ese estrangulamiento incesante y mis noches solitarias, la escatológica efervescencia de sus ojos, mi dependencia, los conejos que le arrojé en agradecimiento. Tres mujeres me pidieron que la abandonara… la perra se la comió, culebras conejos y placeres míos ahora casa ajena. Abandoné el país… todavía, en noches como esta la recuerdo con añoranza y con una petit mirada desquiciada en los ojos rojos, espero encontrarla pronto, arrojarle mi cuerpito blanco y suavecito, que la culebra, amada mía, me devore, que la perra nos enguya, que el vecino se robe a la perra, que al vecino lo parta un rayo, que un rayo cumpla mis deseos, que mis deseos para todos sean siempre los mismos… feliz 2008!

14/08/07

Mortalidades

Publicado por Nahum en Cuentos

El hombre más anciano del mundo, el paraguayo Saturnino Cabañas, falleció ayer a sus ciento doce años en su humilde residencia de Ypacarai. Nacido en 1895, Saturnino sobrevivió la Primera Guerra Mundial durante su estadía de estudios en Paris, la Segunda Guerra Mundial mientras trabajaba en Alemania, y a su vuelta, la represión del dictador Alfredo Stroessner. La policia sigue sin pistas concretas sobre el asesinato, pero su viejo televisor no ha sido encontrado.

5/06/07

La pregunta y el culo

Publicado por Nico en Cuentos, ¿por qué?

Un hombre cae de culo por culpa de otro hombre que retira la silla en el momento exacto en que aquel va a sentarse. Éste se levanta y lo desafía pero el otro es gallina. Por todo esto, a la salida del lugar el hombre con el culo roto acelera su automóvil en el momento exacto en que el bromista va a cruzar la calle, pero, como éste es gallina y, a la pregunta: ¿por qué la gallina quería cruzar la calle?, la mayoría de los encuestados había respondido que no era la gallina quien cruzaba la calle, sino la calle la que cruzaba por debajo de la gallina, entonces el automóvil, habiéndose desplazado la calle y no la gallina, cae al vacío, perdiéndose en el limbo de la materia y, quién sabe, esta vuelta su conductor hasta se rompe algo más que el culo.

14/05/07

Origami

Publicado por Nahum en Cuentos

Origami

Dicen que su pasión por el arte era tal, que el principe Akira dedicó su vida y fortuna a cristalizar su sueño. Apenas heredado el reino, encomendó a sus mejores arquitectos desmantelar la ciudad y reconstruirla en Origami.
El pueblo murmuró la locura del nuevo rey, los arquitectos esgrimieron sus más sólidos argumentos y el consejo de ancianos apresuró sus más sabios consejos. Pero Akira tenía tal convicción, que nadie pudo hacerlo renunciar y convencerlo de su error. Casas de ladrillo y piedra fueron demolidas para dar paso a las nuevas construcciones; grandes extensiones de papel fueron dobladas hasta formar los cimientos, las vigas, las paredes y las puertas que serían colocadas minuciosamente en su reemplazo. Ejércitos de niños se encargarían de pintar las fachadas con crayolas, mientras los adultos iban reubicando muebles y pertenencias, hasta instalarse en sus nuevas casas de papel. La ciudad estaba lista.
Después que la primera tormenta barriera la ciudad por completo, Akira finalmente comprendió su error. Reunió a sus arquitectos, y esta vez, mandó reconstruir también el cielo en Origami.
9/05/07

el vibrasol de tu voz

Publicado por LaVacaMulticolor en Literatura, Cuentos, webeo

Aquí, el regreso de la vaca vengadora (insertar soundtrack de mighty mouse here) y webona con unos textículos* mucho muy recomendables para compartir y saborear. Gracias miles al autor: Sergio Francisci (Ovich en loscuentos.net) por el permiso correspondiente (-:

klee 

CADENA URBANA

El automonguilista estaciona el automongo abre la puerta y el biciclista evitapenas el golpe carnometálico desviándose hacia el centroeje de la calle donde otro automongo clava frenos para no atropellar al biciclista y un camión gira que gira abruptoso para no chocarrear al automongo y sube a la veredada esa de la mamujer que lleva a su rebebé en cochecito que se lanzarpa contra la pared para no ser aplanatada por el camión y el gato salta esquivando a la mamujer con cochecito y treparaña desesperado por el poste telegrafónico que yo uso para llamarte por telecélula a tarjeta prepaga y escucho tu voz y ya está: El vibrasol de tu voz me sustituye el susto y acaricia a los gorriones de la cornisa mientras que el automonguilista como siempre no se da cuenta de nada.

Recién entonces comprendo por qué llueve en las ciudades. (más…)

25/03/07

El capullo romanticón

Publicado por Nico en Cuentos

Gustavo Adolfo era del tipo enamoradizo, exageraba. Cada vez que aparecía con la noticia de un nuevo amor, ya ni lo escuchábamos mientras repetía afligido lo de las mariposas en su estómago. Por eso cuando una úlcera lo acabó, y de sus entrañas extrajeron ese montón de orugas, tanto o más muertas que él, no pudimos evitar sentir algo de culpa.

13/02/07

Sin parar hasta el punto final

Publicado por Ricardo en Literatura, Cuentos

No! a las comas he dicho! y me dieron unas ganas locas de poner una recién pero me aguanto porque más que macho soy terco y lo he sido siempre y siempre contra la corriente y eso no puedo negarlo ni yo ni nadie ni nadie ni alguien ni ninguno ni todos amén pero el problema principal acá no son las comas sino que me rebelo contra ellas sin causa pero con efecto y un poco de afecto no vendría nada mal pero es domingo y mañana lunes de nuevo empezar de vuelta todo de vuelta y sin dar tantas vueltas empieza el trabajo de nuevo y los clientes que no saben lo que quieren pero lo quieren todo para ayer pero no importa todos somos víctimas del sistema y todos tenemos que cumplir un rol no? y yo lo cumplo agacho la cabeza y aprieto frenéticamente el teclado y cumplo las órdenes y muevo el mouse como si supiera lo que estoy haciendo y pongo cara de que lo sé y cumplo porque el dinero hace falta hace falta? no importa porque cumplo al menos por ahora al menos por ahora mañana tal vez me rebele contra algo más interesante que las pobres comas que al fin de cuentas no tienen culpa de nada pero siempre tan víctimas de protestas sin sentido de seudo poetas como yo que intentan decir algo importante pero nunca llegan a hacerlo talvez por miedo talvez por ignorancia talvez porque las palabras quedan muy grandes talvez porque es muy domingo pero si no lo hago hoy no lo hago mañana que es muy lunes y que agacho la cabeza pero uno nunca sabe lo que puede pasar mañana dejo que las cosas sigan su curso se abran camino aunque duela aunque queden cicatrices que para mi eso es lo lindo de la vida cuando dejas que las cosas sigan su curso sin preparar nada sin esperar nada.

4/12/06

El Borrador del Pasado

Publicado por Nahum en Cuentos

Fue un día de fiesta cuando el mercader llegó al pueblo. Con el grito de «Borradores, ¡llévese su borrador del pasado!» ofrecía el más moderno invento de Occidente. Primero la radio, después la cinta scotch y ahora esto; los gringos siempre nos sorprenden.

La primera en usarlo fue doña Celia. Tanto le insistía el almacenero con el pago, que se le ocurrió borrar los momentos en que pidió fiado. Ahora está sin deudas y, para su sorpresa, tiene diez kilos menos.

A Ruiz lo ponía de malas el perro del vecino, ese que ladra y ladra. Canjeó una yunta de bueyes por el borrador y ahora resulta que el vecino siempre tuvo de mascota a un canario.

Ya el caso de don Genaro fue más agudo. Desde que se compró el borrador, no salió de la casa. Dijo haber cometido demasiados errores. Se pasaba el día recordando y borrando, recordando y borrando. «¡Tanto por recordar!» le dijo a su nieto, poco antes de verlo desvanecerse.

Por días se mantuvo la alegría en el pueblo. La gente borraba y borraba el pasado, hasta quedarse libre de situaciones amargas y sus consecuencias. Pero así como el perro molestaba a don Ruiz, al herrero le molestaba el propio Ruiz, con lo que este también desapareció. Fue como que nunca existió. Eventualmente, alguien se encargaría de borrar igualmente a don Genaro, al herrero, a doña Celia, y por supuesto, al canario.

En menos de una semana, el pueblo quedó despoblado y vacío. Restó solamente el mercader, a salvo en su casa. Y es que su esposa, harta de tantos viajes, había borrado al inventor del borrador.

7/11/06

Recrudecimiento del vacío

Publicado por Occipeto Exopilo en Cuentos

Hay unas lupas de temible poder. ¡Desdichado quien se precie de obstinado lector o incípeto detective! Confunden, dicen los que sobrevivieron para contarlo, que tiempos remotos hubo en los que como hoy, ciegos, constituimos la humanidad, equivocamos el camino y por sobre todas las cosas emulamos malamente una sombra de nosotros mismos. Nosotros no tememos. Insistir en esto no será, por lo mismo, y bajo ningún punto de vista, mal visto. Por el contrario, rogamos la repetición de dos padrenuestros y trece avemarías durante tres veces en el transcurso de un monstruoso y despingado error.

A veces, ganar una batalla posibilitará un descanso reponedor y multiplicador de unidades (militares), lo que devendrá en un positivísimo final de contienda. Desmantelada al ser descubierta una mesa, elegantemente disculpas pidió por la ubicación mediana del justo equilibrio. Los vencedores fuimos los mismos de siempre. …que estás en los cielos, no me desampares bendito vientre, por los siglos de los siglos, corré.

3/11/06

Cuento/no cuento

Publicado por Andres en Sin Categoría, Cuentos

Por Josefina Bittar 

Fue puntual. Llegó antes que todos los miembros, a excepción del presidente, quien ya estaba ahí, esperando que llegase su invitada. Se encontraron en el portón de la entrada de la institución. Ella bajó de un auto que no manejaba y él se le acercó para tomarla gentilmente del brazo. Cuando entraron a la pequeña aula, la vaciedad y la precariedad del lugar sorprendieron a la señora, quien tomó asiento en una silla luego de examinarla disimulada pero rigurosamente con la vista. El presidente se sentó junto a ella e iniciaron una charla: “Gracias, señora Gutiérrez por estar acá… Es un placer… Es muy importante para nosotros, no se imagina… A mí me encanta que haya grupos como éstos, mire que hacen falta…”. La señora Gutiérrez sonreía con los ojos, parecía haber borrado la primera impresión que se había llevado del grupo, estaba ante una persona que le agradaba y eso, más que el sentir que estaba realizando una obra de caridad, hacía que el lugar donde se encontraba dejara de ser lúgubre. Roberto, el presidente, miraba su reloj de tanto en tanto e intentaba mantener quietos los pies mientras hablaba. “Sí, hay muchos talentos aquí… No me diga, que contenta me pone saber que…”

Los miembros fueron llegando de a poco. (Paulina, Silvia). “Buenas tardes, cómo le va señora… Pero muy bien… Adelante (Diego, Julieta), adelante”. Cuando la charla entre la señora Gutiérrez y Roberto comenzó a tener público, ésta se convirtió en un soliloquio, que era escuchado con atención por todos, pues se trataba de una vida que no carecía de eventos interesantes. “La literatura llegó a mí por accidente, la verdad es que siempre me había gustado escribir, pero nunca se me ocurrió publicar nada. Mi terapeuta me dijo que era bueno que tuviera una forma de descargarme y… bueno… un día me di cuenta de que tenía una pila gigante de hojas con cosas (Víctor, Miguel) que yo había escrito. Las ordené y se las di a un editor amigo, quien dijo que era absolutamente necesario que mis escritos salieran a la luz… Y así fue como…” (más…)

31/10/06

Eñe

Publicado por Nico en Cuentos

Se cargaron a la araña. Por ende, y sin su previa agilidad, un elefante se balanceaba sobre la tela de una spider. Pronto tres o cuatro sobre la web de una spider. Pero hoy en día, elefantes interesados en balancearse on a spider web primero tienen que saltar un muro, luego de lo cual deben esquivar disparos xenófobos.

29/10/06

La tristeza de las vergas Bittrich la entendió mejor que nadie

Publicado por Nico en Cuentos, Autores

Yo compré este libro, Putas Asesinas, uno de los pocos objetos que hice el esfuerzo de abonar su precio exorbitante. Tengo la certeza de que la información que uno elige no piratear, en todo caso porque consigue el dinero, suele convertirse en víctima, no del pirateado, sino del préstamo infinito. Lo busqué hace unos días, curioso o nostálgico. Pero se fue por ahí, de mano en mano, demasiado difícil de perseguir, de recordar. Uno nada más lo mira achicarse en la distancia, flotando. El mundo del préstamo bibliográfico también es redondo. Por eso hay que piratear todo, absolutamente todo. Y subirlo a la red.

De Putas Asesinas, de Roberto Bolaño, este cuento no lo pude encontrar por más saltos que hice de hipertexto en hipertexto. Como lo tipeé hace un par de años para compartirlo por correo entre los perros, aquí lo hago una vez más, esto sí lo encontré y, para que no se pierda, que esté para cualquiera; además porque hasta hoy lo entraño como uno de los mejores párrafos que he cruzado:

PREFIGURACIÓN DE LALO CURA
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19/10/06

La maquinaria del amor

Publicado por Nahum en Literatura, Cuentos

Todo el mundo sabe que el amor es un dispositivo eléctrico fabricado en Taiwán. Una mano mecánica va uniendo alegremente sus piezas, bailando la música electrónica de sus movimientos. Lo que seguramente pocos saben es su correcta forma de uso, porque el manual viene en mandarín.  (más…)

2/10/06

¿DE QUIÉN?

Publicado por Andres en Cuentos

El verde se extiende desde la colina hasta los lindes del antiguo camposanto, respeta la vía negra pero continúa después de ésta hasta la improvisada cancha de fútbol, donde la arena colorada se adueña del suelo, o mejor de su superficie, pues la tierra sigue plagada de cadáveres.  (más…)

1/10/06

Play!

Publicado por Nico en Cuentos

Soy una bestia hecha de Lego. Un niño me construyó y me mandó a la escuela en su lugar. Él salió a comprar cigarrillos y nunca más volvió. Supuestamente eran para su viejo, los puchos, según dijo para que yo dejara de sospechar y subiera de una vez al transporte escolar. Esa noche descubrí que ninguno de los adultos de la casa fumaba, y si alguno lo hizo fue otra cosa tonta de la juventud, según confesaron, para luego advertir: “Es que, hijo, fumar daña la salud.” Y, ¿qué querés que te diga?, pasaron años y no fumé, pero conozco a un tipo, que es un Playmobil, que sí: su historia es más triste todavía.

//////////////////////////////////////////////// Play!

21/09/06

Cara a cara con la vida

Publicado por Nico en Cuentos

Me he puesto un guante de box en la cabeza. Y esto porque he descubierto que tengo algo ahí, en la cabeza, que hace de mí un cobarde. Por eso basta de guaridas, que empiecen los asaltos, he decidido armar un soco jefe en el empedrado con la vida, descalzo y sin remera. Con el guante de box metido hasta el cuello. Me tropiezo, sí, ando medio ciego, reboto por todas partes, es decir, no fallo un solo golpe: le estoy rompiendo la cara.

20/09/06

Ilex protestante

Publicado por Nico en Cuentos

En la tele, el predicador grita y hace gestos eléctricos:

-¡No te dejes vencer!¡Hirmano!¡Hirmana!¡Agarra a vida por os cuernos!

Se va la electricidad. El televidente sentado en su silla de cable. Agarra a guampa y la llena hasta o borde. Chupa y espera que suene el granuloso ruido del se acabou, dice:

-Sí, hirmano. Pare de sufrir.

Por tal razón, no pasa mucho tiempo para que Brasil patente y exclusivamente exporte o tereré.

hmm, imagen recurrente 

20/09/06

El peatón es un ser superior

Publicado por Nahum en Cuentos

Tenía su propia manera de cruzar la calle. La idea era no parar, mantener la inercia del movimiento, cruzar la avenida como caminando por la vereda. Los automovilistas, que se aguanten. “El peatón es un ser superior” decia, en respuesta a las frenadas y bocinazos de los automovidiotas.

Tiempo después habría de comprarse un auto propio. En cada esquina, los chicos corrían, los ejecutivos llegaban a saltitos hasta la vereda, y del apuro, a las abuelas se les desparramaba la baba sobre el pavimento. “Los peatontos tienen que aprender a respetar la supremacía del automovilista” decía, mordiendose un poquito los labios para no reirse.

Como todo en la vida termina donde había empezado, en su vejez le tocó volver a cruzar avenidas a pie. No pasaron más de dos días para que este peatonto se encuentre en la misma esquina con un automovidiota.

19/09/06

Es maravillosa la combustión del webo

Publicado por Nico en Cuentos

Bajeando la calle del desierto te encontrás con un hombre prendido en llamas que, sin poder mantenerse de pie, cae de rodillas. Exclamás: ¡Dios mío! Lo dejás atrás y al rato te encontrás con un arbusto prendido en llamas y, sin poder mantenerte de pie, caés de rodillas. Exclamás: ¡Dios mío!

Es un buen momento para decidir si vas a ser Moisés o, claro, como de costumbre te calienta un huevo.

19/09/06

Sofa Noveau

Publicado por Occipeto Exopilo en Cuentos

Hoy día (durante la tarde) trajeron un sofá nuevo a la oficina, un sofá de cuero medio rojizo.
Dijeron, socarronamente, que era para que yo pudiera dormir más comodamente, como si yo realmente disfrutara quedándome infinitas horas frente a mil números sin recobrar mi libertad.
No saben nada.

Nada. Pero esta noche pienso quedarme, es que el sofá es precioso y se ve muy cómodo, además ¿qué son horas sin libertad cuando tengo los números para volar con ellos en mis sueños?. Llega tarde pero llega la estabilidad. (Súplica: Que no me tome)

19/09/06

Bondi!

Publicado por Occipeto Exopilo en Cuentos

Es cierto, pero no se si necesariamente el detonante es el nerviosismo. Durante los primeros 500 metros (que en cualquier parte representan 5 cuadras, excepto en esta historia) se levantó de su asiento, estratégicamente ubicado detrás del chofer, para preguntarle si el colectivo doblaba en el semáforo de San Martín, 12 o 13 veces, aún a pesar del inmenso afiche “No moleste a quien dirige este vehículo que lo tiene más grande que su patrón”.

Esa especie extraña de policía/presidente/chofer, robótuman-10, repetía autómata: “Atravieso la Avenida del Semáforo, señor, señora, no doblo, la atravieso”.

Yo prefiero creer que tenía más que ver con la memoria que con los nervios las constantes preguntas que la mujer vomitaba con más y más fuerza, ya 15 a 20 por cada 100 metros.

Opá.

Nota del Occípeto: Pude haber escrito este texto con un personaje masculino en lugar de juzgar de desmemoriada a la pobre mujer, y con eso a todas las de su género, pero mi abuela nunca fue mi abuelo.

17/09/06

Encuentro

Publicado por Nahum en Cuentos

Ella era de izquierda, él de derecha. Que la importancia del mercado, que el compromiso social, peleaban acalorádamente en público. Pero en las noches, se besaban a escondidas en callejones socialdemócratas.

8/09/06

Virus

Publicado por aaa011predicador en Literatura, Cuentos

8.000 años atrás:

El planeta estaba seco, totalmente seco. Carecía completamente de recursos naturales, las formas de vida estaban casi extintas. Tan solo quedaban algunos pequeños espacios de tierra estéril, árida…muerta. Ya no había vuelta atrás, no había manera de salvar al planeta, y tan solo quedaba una opción: sucumbir ante el virus.
Había comenzado lentamente, con una paciencia inconcebible. Pero esa era su virtud, la paciencia. Un virus paciente y asesino, que había comenzado su trabajo 8.500 años atrás, y lánguidamente había devorado todo a su paso. Engañando a las formas de vidas habitantes del lugar, les había echo creer un cuento de evolución y grandeza, creciendo día a día con su ayuda, ocupando lentamente cada espacio del planeta, secándolo, destruyéndolo, quitándole la vida.
Nadie se oponía a su desarrollo, pues se suponía que este fatídico virus era positivo para los habitantes del lugar, los cuales ciertamente no lo consideraban como tal sino como una bendición, una creación de ellos mismos. Orgullosos en lo más profundo de su alma, estos seres erigían inmensos pedazos de virus y los mostraban con orgullo, jactándose de ser los creadores, los dueños, los genios que contribuían al desarrollo de su vasta sociedad. (más…)

8/09/06

Crescendo

Publicado por Nahum en Literatura, Cuentos

“No hay camino hacia la paz, la paz es el camino” (Gandhi)

Un martes, Laura se sintió tan afligida por la nueva escalada de violencia en Asia Menor y los Balcanes, que convenció a sus veintidós compañeros de lanzarse a una Caminata por la Paz. Ese mismo domingo, caminaron pacíficamente sobre la vereda de la Avenida Mariscal López, tomados de las manos, portando un pasacalles que rezaba por la paz en Asia Menor y los Balcanes. La noticia trascendió de tal manera en la Universidad que, para sorpresa de Laura, el siguiente domingo ya fueron casi doscientos alumnos los que, al ritmo de batucadas y cánticos alegóricos, marcharon sobre la avenida Mariscal López ante la atenta mirada policial, con pancartas que rezaban por la paz en Asia Menor y los Balcanes y la condonación de la deuda externa nacional. Los medios de comunicación hicieron tal eco de la marcha, que el siguiente domingo, Laura y sus compañeros se perdieron entre las más de cinco mil personas que se manifestaron sobre la Avenida Mariscal López, con pancartas que exigían la inmediata condonación de la deuda externa tercermundista, la legalización de matrimonios homosexuales, abogaban por el fin de la globalización, la instauración del anarquismo, el socialismo y el comunismo, y rezaban por la paz mundial, al tiempo que lanzaban piedras, palos y bombas molotov contra la barrera policial.

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