15/03/07
El eje central de esta breve novela es la nostalgia, pero no cualquier nostalgia sino la de aquella que siente el que se ve forzado a emigrar por razones políticas o de libertad. La nostalgia por los años que han pasado y la confrontación del periodo vivido fuera con el periodo de la vida de las personas que han quedado en la patria. Confrontación de lo que es, lo que fue y lo que pudiese haber sido en otras circunstancias.
Dentro de la reflexión filosófica acostumbrada en los libros que he leído de Kundera, la comparación de esa añoranza de los personajes con la nostalgia de Ulises y su retorno a casa, así como el análisis lingüístico del término en varios idiomas es lo que más me ha cautivado de este librito mucho muy recomendable.
Sinopsis de la edición:
Una mujer y un hombre se encuentran por casualidad durante su viaje de regreso al pais natal del que emigraron hace veinte años. ¿Podrán reemprender una extrana historia de amor, apenas iniciada entonces en su tierra? El caso es que, tras tan larga ausencia, sus recuerdos no se parecen. Porque nuestra memoria, la pobre, ¿qué puede hacer? Solo es capaz de retener del pasado una miserable pequena parcela sin que nadie sepa por que precisamente esa y no otra? Vivimos sumidos en un inmenso olvido, y no queremos saberlo. Solo aquellos que, como Ulises, vuelven despues de veinte anos a su Ctaca natal pueden ver de cerca, atonitos y deslumbrados, a la diosa de la ignorancia.
Recortes:
[…]
En griego, «regreso» se dice nostos. Algos significa «sufrimiento». La nostalgia es, pues, el sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar. La mayoría de los europeos puede emplear para esta noción fundamental una palabra de origen griego (nostalgia) y, además, otras palabras con raíces en la lengua nacional: en español decimos «añoranza»; en portugués, saudade. En cada lengua estas palabras poseen un matiz semántico distinto. Con frecuencia tan sólo significan la tristeza causada por la imposibilidad de regresar a la propia tierra. Morriña del terruño. Morriña del hogar. En inglés sería homesickness, o en alemán Heimweh, o en holandés heimwee. Pero es una reducción espacial de esta gran noción. El islandés, una de las lenguas europeas más antiguas, distingue claramente dos términos: söknudur: nostalgia en su sentido general; y heimfra: morriña del terruño. Los checos, al lado de la palabra «nostalgia» tomada del griego, tienen para la misma función su propio sustantivo: stesk, y su propio verbo; una de las frases de amor checas más conmovedoras es styska se mi po tobe: «te añoro; ya no puedo soportar el dolor de tu ausencia». En español, «añoranza» proviene del verbo «añorar», que proviene a su vez del catalán enyorar, derivado del verbo latino ignorare (ignorar, no saber de algo). A la luz de esta etimología, la nostalgia se nos revela como el dolor de la ignorancia. Estás lejos, y no sé qué es de ti. Mi país queda lejos, y no sé qué ocurre en él. Algunas lenguas tienen alguna dificultad con la añoranza: los franceses sólo pueden expresarla mediante la palabra de origen griego (nostalgia) y no tienen verbo: pueden decir: je m’ennuie de toi (equivalente a «te echo de menos» o «en falta»), pero esta expresión es endeble, fría, en todo caso demasiado leve para un sentimiento tan grave. Los alemanes emplean pocas veces la palabra «nostalgia» en su forma griega y prefieren decir Sehnsucht: deseo de lo que está ausente; pero Sehnsucht puede aludir tanto a lo que fue como a lo que nunca ha sido (una nueva aventura), por lo que no implica necesariamente la idea de un nostos; para incluir en la Sehnsucht la obsesión del regreso, habría que añadir un complemento: Sehnsucht nach der Vergangenheit, nach der verlorenen Kindheit, o nach der resten Liebe (deseo del pasado, de la infancia perdida o del primer amor). […]
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29/10/06
Yo compré este libro, Putas Asesinas, uno de los pocos objetos que hice el esfuerzo de abonar su precio exorbitante. Tengo la certeza de que la información que uno elige no piratear, en todo caso porque consigue el dinero, suele convertirse en víctima, no del pirateado, sino del préstamo infinito. Lo busqué hace unos días, curioso o nostálgico. Pero se fue por ahí, de mano en mano, demasiado difícil de perseguir, de recordar. Uno nada más lo mira achicarse en la distancia, flotando. El mundo del préstamo bibliográfico también es redondo. Por eso hay que piratear todo, absolutamente todo. Y subirlo a la red.
De Putas Asesinas, de Roberto Bolaño, este cuento no lo pude encontrar por más saltos que hice de hipertexto en hipertexto. Como lo tipeé hace un par de años para compartirlo por correo entre los perros, aquí lo hago una vez más, esto sí lo encontré y, para que no se pierda, que esté para cualquiera; además porque hasta hoy lo entraño como uno de los mejores párrafos que he cruzado:
PREFIGURACIÓN DE LALO CURA
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7/10/06
“Todos mis amigos son chamanes fallidos. Y como no tenemos puta idea de cómo volar o curar, hemos cambiado las plantas mágicas por el cristal, la sabiduría por la ironía. Cuando nos juntamos, junta de brujos apendejados, de delirios caídos. Y, sin embargo, un día, sospecho, extrañaré estos días de desilusión absoluta, estas yertas reuniones.”
Heriberto Yepez, grafómano made in tijuana, en su blog: hecho en hache
27/09/06
Éste es un link roto. Sólo se puede hurgar en el caché de google, esto es, ciberarqueología ante el espejo. Y confieso: casi no lo posteo, es decir, tuve los míos, mis nobstantes y sus sinembargos; aunque al final, señores, todos ellos juntos dijeron: ¡Pero qué puta! Es la palabra favorita de un pueblo, es la palabra favorita de todo abogado, ndera kore: amalgama perfecta. Esto es mejor que el uruguayo que comió más huevos duros (traído a colación en la película del suicidado Juan Pablo Rebella, 25 watts).
Es una gran tragedia que no le hayan dado bolilla, al parecer, estos miopes del Guinnes. ¡Aquí sus conjuntivos perdurarán, Fernández, no se agotarán!
Publicado mal que mal en la sección de noticias del sitio caído www.aopoi.com.py, el 15 de abril de 2006. No encontré otra fuente. ¿Alguien?
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Paraguayo en el libro Guinness
Quiere ingresar con doce mil versos escritos
El compatriota Carlos Miguel Fernández Ortiz es el autor de \”Pero\”, libro de poemas satíricos. El autor se propuso escribir poemas en donde pone el conjuntivo adversativo de la palabra \”pero\” para cada uno de los temas que elige. La siguiente estrofa es un ejemplo: \”Yo quiero contarte, pero, una infidencia… / Como un embarazo, pero, indeseado…/ O un hijo que vino, pero, inesperado\”. (más…)
19/05/06
A Mateo Fuentes, y a su papá Mario Fuentes

Hay una cafquiana cortita, muy hermosa que me la contó una peruana (tanto o más hermosa que la historia en sí). Entre poética y rimbombante, son de ese tipo de cosas que aunque uno dude, y se afane dentro del escepticismo, finalmente opta por mirar los ojitos bellos y aceptar. Sí, de ese tipo de cosas hablo.
Según cuenta ella, la cuestión pasó en un pueblito que de cafca debían saber tanto como yo de comida, -y es que debo reconocer que soy un flaco inapetente, y que en ciertos lugares los flacos, además de inapetentes, son ineptos e insípidos.
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12/04/06
Altamente recomendable, un libro de Henry Miller titulado “Los libros de mi vida” y que llegó a mis manos gracias al post Leer es una cagada, en Katarsis. (Gracias Chinaski)

Aquí un pequeño recorte del primer capítulo. Todavía sigo enganchada. Deben haber mejores recortes, ya los postearé.
Así, al abrir el otro día uno de mis cuadernos de apuntes de París buscando otra cosa, di con uno de los pasajes que han vivido conmigo durante años. Ha sido escrito por Gautier y corresponde a la Introducción de Against the Grain, de Havelock Ellis. Comienza: -El poeta de las Fleurs du Mal amaba lo que impropiamente se llama el estilo decadente, y que no es otra cosa que un arte que ha llegado a ese punto de extrema madurez que dan los soles ponientes de antiguas (más…)