Viaje Personal
En el prado infinito de mil visiones
se acerca triunfal a la victoria
cuando un ciervo se cruza en el camino
y todo estalla en un segundo ciego.
Rechinan los dientes ante el miedo
profundo y atemporal de nuestros padres
que duros recorrieron las sendas de vida,
sin reparar en tigres o espinas.
Cantando el ueee uooo piensa alegre
que cada rio o arroyo tiene su cascada,
brillante en las lunas de invierno y capaz
de transportar todo a donde sea que quiera.
Grita al ver las llamas en los árboles
lamiendo el cielo cubierto de hollines
de indígenas atrapados por el fuego
eterno de la despiadada realidad del mundo.
Cejas y pestañas chamuscadas, caras oscuras
protegidas de la pasión mundanal
buscan consuelo en el mar, que lejos está
y ya nada importa más que el sol.
Recuerda ahora la antigua oración terrenal
sostenida por los hilos del viento
llamando a algo que suceda o que salve
el lamento de los animales humeantes.
Escarnio ancestral persigue sus pasos
mientras el temor corroe su mente divina
olvidando el elemental proceso de alimento
que trajo su vida a la luz del día.
